¿Arnold? ¿Redshitf? ¿Octane?

Mejor todos.

Cojamos el render por los cuernos. No existe el motor de renderizado perfecto. Lo que sí podemos afirmar es que existe el motor perfecto para una escena 3D o un proyecto de motion 3D concretos. Y por ahí vamos a empezar.

La verdad es que en Kutuko no nos gusta demasiado sentar cátedra. No se trata de no mojarnos en la superioridad de Redshift, Arnold, Octane o V-Ray, sino de dejar atrás esa visión maniquea de lo que es 100% bueno o 100% malo, y aprovechar al máximo el potencial de cada software para conseguir que nuestros proyectos alcancen la ansiada excelencia creativa.

Y qué mejor manera de transmitiros qué ventajas vemos en Arnold, Octane o Redshift que enseñaros en qué proyectos hemos utilizado con Cinema 4D cada uno de estos motores y contaros lo mejor que nos han aportado.

Las desesperantes y esperadas actualizaciones.

Antes de entrar en otros temas, debemos tener en cuenta que, al igual que sucede en otro tipo de software, el universo de los motores de render está 100% vivo. Lo que significa que no puedes acomodarte a usar un motor concreto para un tipo de proyecto, porque las actualizaciones de los distintos motores quizá te ofrezcan a corto plazo soluciones mejores de Octane o Redshift para esos renderizados en los que estabas usando Arnold. Y viceversa.

Quizá es un poco agotador. Pero eso te mantiene despierto, en contacto con lo último para conseguir un resultado mejor o más optimizado a nivel de consumo de tiempo y recursos.

Pero entremos un poco en materia y veamos los puntos fuertes y débiles de cada uno de los motores de render.

Arnold: Alto nivel en todo, calidad y consumo de recursos.

Pero no solo de CPU vive Arnold. Actualmente existe una versión de Arnold sobre GPU que está aún en Beta. Si bien, los resultados que se están obteniendo hasta el momento no son muy concluyentes en cuanto a su funcionamiento y ventajas.

Aquí viene la pega, que es la misma que aparece cuando hablamos de cualquier motor de render sobre CPU: la importante inversión inicial que debes acometer para empezar a batirte el cobre con Arnold. Los costes de una tarjeta gráfica son sensiblemente inferiores a los de un procesador y eso también tenemos que tenerlo en cuenta.

Por poner negro sobre blanco las cifras básicas: el coste de una tarjeta gráfica Nvidia GeForce intermedia puede andar alrededor de los 550€, mientras que un procesador con la potencia necesaria para trabajar bien con Arnold, como un Intel Core i9 con 12 núcleos ronda los 1.200€. Tú mismo puedes hacer los cálculos.

Arnold es quizá el motor de renderizado que mejor calidad ofrece, pero también es el más exigente para tu equipo informático. Sus render están basados en CPU y, si no quieres morir esperando a que exporte cada uno de tus fotogramas, más vale que te hagas con una buena máquina (con su correspondiente desembolso económico)

Más cosas. El amigo Arnold emplea un sistema de nodos para trabajar con los materiales,algo que te permite un montón de posibilidades que sacarán tu lado más loco y lab con pruebas que parecen imposibles.

Proyecto Kutuko Arnold:

Medux Fly with Data.

En el caso de este vídeo motion 3D espectacular para una compañía de medición de redes de telecomunicaciones, lo que nos aportó Arnold fue la versatilidad y la calidad en el tratamiento de iluminación de las escenas y la mariposa. Arnold te ofrece settings muy interesantes y flexibles para hacer que la luz siga a un objeto (en este caso, la luz debía seguir a la mariposa que tenía movimientos bastante complejos). Además, el decaimiento de luces de Arnold es superior al de Redshift, permitiéndonos juegos realistas y efectistas con poco esfuerzo de configuración.

Redshift: Agilidad y versatilidad al servicio de tus render.

Redshift, al igual que Arnold, también tiene sus fans que no paran de crecer. Seguramente, lo que más mola de Redshift es su agilidad tanto a la hora de trabajar como en los tiempos de render (un punto clave cuando gestionas varios proyectos de videos 3d simultáneamente como nos pasa a nosotros).

En Kutuko llevamos un año aproximadamente utilizando Redshift para un número importante de nuestros proyectos. Supuso un cambio relevante a nivel de equipos informáticos, ya que tuvimos que reforzar las tarjetas gráficas de algunas máquinas para empezar a trabajar con cierta consistencia con este motor de render basado en GPU.

Una de las ventajas más interesantes de Redshift cuando trabajas en Cinema 4D es que te permite aprovechar algunos trucos de nuestro programa de video 3D favorito como, por ejemplo, hacer que en una escena una fuente de luz no afecte a un objeto concreto, algo que, por ejemplo, Octane no te permite.

¿Los puntos débiles de Redshift con respecto a Octane y Arnold? Quizá la calidad de los acabados dependiendo del tipo de escena y materiales. Aunque lo cierto es que los resultados se acercan bastante a los niveles óptimos de Octane y Arnold, con lo que la decisión entre eficiencia y máxima calidad depende del artista 3D o del estudio en el que trabaja.

Proyecto Kutuko Redshift: Ident contenidos F1 para

CANAL VAMOS DE MOVISTAR.

Una de las grandes ventajas que nos aportó Redshift en este proyecto fue que nos permitió excluir objetos de la iluminación y jugar de manera ágil para que la luz no afectase a algún elemento que queríamos mostrar de forma diferente. Fue especialmente interesante porque, como podéis ver en el video, la línea gráfica estaba basada en dos tonos cromáticos y dos tipos tipos de luces. Redshift nos permitió decidir y aplicar de una forma rápida cuál de las dos luces queríamos utilizar en cada elemento. Redshift en este sentido nos lo hizo bastante más fácil que si hubiésemos trabajado en Octane, por ejemplo.

Octane: Realismo en estado puro.

Al igual que sucede con Redshift, Octane es un motor de render que trabaja con la GPU, la tarjeta gráfica de tu máquina. Es un software de renderizado versátil que puedes usar con Cinema 4D y que te ofrece la ventaja de NO tener que ir haciendo prueba tras prueba para ver cómo quedaría el render, gracias a su sistema de renderizado progresivo. Además, con diferencia, es el que mejor integrados tiene los mapas de desplazamiento.

Nos podemos encontrar con el problema de usar normal maps o bump porque Octane genera artefactos y, además, hay algunos trucos de Cinema 4D que no son compatibles con este motor… pero si tiras de una GPU con al menos 3GB de RAM dedicada solo a render, conseguirás un rendimiento muy interesante.

Proyecto Kutuko Octane:

BODEGONES 3D.

En este proyecto que estamos a puntito de sacar del horno (y del que aún no os podemos adelantar mucho más) Octane nos está aportando un dosis fotorealista que es especialmente interesante cuando muestras objetos reales como una zapatillas de deporte, una planta o una cafetera. Además, se trata de un proyecto interno en el que tenemos que ajustar la dedicación en lo posible y, en ese sentido, Octane, con su renderizado progresivo, nos aporta la agilidad que necesitamos para que el proyecto sea eficiente a nivel de dedicación con un resultado espectacular.

Sí a todos los motores de render.

No nos engañemos, seguro que antes incluso de leer este post tú ya tenías tu motor de render favorito. O quizá si estás empezando, este artículo te ha dado alguna pista para comenzar a darle caña a Arnold, Redshift u Octane. En cualquier caso, como te hemos contado, en Kutuko nos encanta trabajar con los 3. Aunque también es cierto que cada uno de nuestros diseñadores y motion grapher 3D tiene sus propios gustos y manías… y así es como debe de ser.

Si tienes la oportunidad, prueba los tres motores o incluso alguno más, encuentra tu propio estilo y descubre la herramienta con la que tú te sientas más cómod@.

Trabajamos para hacer cosas cada días más chulas y hay que disfrutar todo lo posible mientras las hacemos. Ya sabes lo que decimos en Kutuko: #VisualisWonderful.

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